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Esto es lo que plantea el diagrama de la imagen, recibido estos días vía redes sociales. Propone tres enfoques para elegir quien quieres ser durante esta crisis global. La primera y más estrecha, dejarse regir por el miedo, la queja, la irritabilidad o el acaparamiento de bienes. Si quieres, puedes eligir aprender, consumiendo con equilibrio, identificando tus emociones o tomando conciencia sobre la situación. Por último estaría a nuestra disposición la zona de crecimiento, viviendo el presente, practicando la empatía, agradeciendo y ayudando activamente.

Todo parece tan fácil como elegir quién se desea ser. La elección parece obvia, pero realmente esta decisión ya la tomamos mucho antes de esta crisis y lamentablemente, hoy no es posible elegir, hoy toca vivir desde lo que hayamos conseguido.

Un diagrama presenta tres enfoques personales para el tiempo de crisis, miedo, aprendizaje y crecimiento.

Vivir desde el miedo, desde el aprendizaje o desde el crecimiento tal y como propone el diagrama requiere de un entrenamiento, ya sea natural (involuntario) o elegido (voluntario). Un entrenamiento teórico práctico, que requiere dedicación durante años. Las crisis, ya sean globales, grupales o personales, actúan como un examen, son una prueba generalmente corta e intensa que evidencian nuestra valía como especie, como grupo o como individuo. El día del examen generalmente es tarde para ponerse a estudiar o realizar las prácticas. Es momento para que evalúen lo que hemos hecho y nos pongan nota.

Seguro que encontraremos personas, probablemente las más duramente afectadas, que saldrán crecidas de esta crisis, habiendo aprendido mucho en poco tiempo. También sé por experiencia que ese aprendizaje intenso, si no se integra, se acaba perdiendo. Pero en lo que coincidimos casi todas las personas que estamos dentro del desarrollo personal es que las crisis evidencian nuestras fortalezas y debilidades, es decir, aquello en lo que acertamos y en lo que erramos.

Símil automovilístico

Supongamos dos coches, un modelo básico de utilitario y un gama alta de este mismo año. Pongamos ambos a rodar sobre una pista de asfalto amplía, llama y recta, a 20 kilómetros por hora. Los dos vehículos tendrán un comportamiento similar, cumplen con lo exigido y ambos conductores llegarán sanos y salvos al final de la pista. Ahora pongamos los mismos vehículos en un escenario mucho más adverso, digamos, circulando durante noche cerrada, bajo la lluvia y el viento, en una angosta y pronunciada subida de montaña. Aquí el resultado no será el mismo, no digamos ya si se presenta una situación de emergencia durante el recorrido. Este contexto adverso es similar a una crisis y pone en evidencia las carencias y bondades de cada uno de los vehículos.

Ahora, prueba a ponerle nombre a cada coche. Llámalo como alguien a quien conozcas, ponle el nombre de una empresa, de un país, de un grupo político, de una institución o llámalo directamente Humanidad y observa, ahora que está más claro que nunca, sus fortalezas y debilidades. Y lo más importante, no olvides también hacerlo contigo misma o contigo mismo. Aquello en lo que peor lo estemos pasando seguramente se corresponda con la asignatura en la que más necesitamos mejorar.

Por tanto, desde mi punto de vista, un mejor planteamiento de partida para este diagrama sería, "descubre gratis cómo estás gracias a esta crisis". Puede que no venda tanto, pero honestamente, se acerca más a la realidad y eso, la conexión con lo real, es pasaporte indispensable para entrar en la zona de crecimiento.

Imagen: publicada en redes sociales, figura firmada por #Adaevachoach